Seré papá de nuevo!!

Es un poco tarde para contarlo, porque mi esposa ya está con 6 meses de embarazo, mas han sido de altos y bajos, pues las hormonas en las mujeres en este estado son muy inestables… LOL!Lo que puedo decir es que Dios ha sido fiel, incluso en esos detalles que creemos imperceptibles, sí, hasta eso y más. Me ha hecho pensar en que debo superarme para poder mantener a la familia que crece de aquí a unos meses más, me ha hecho reflexionar en cómo educar mejor a mis hijas, en cómo ser mejor marido (tengo un trabajo que sólo Dios podría haber preparado para mí).Un hijo es una bencición enorme y a la vez una gran responsabilidad y eso muchas veces me pesa, ya que me he encontrado varios momentos pensando si realmente soy y seré un buen padre para mis princesas, quiero serlo, pero no quiero ser extremista: ni muy blando ni muy estricto; ni muy ausente ni muy sobreprotector.
Mi deseo es que después, años después, mis hijas puedan ver estas líneas y decir algo así: “sí, mi papá ha sido un buen ejemplo, ha sido un buen papá y quiero ser como él o mejor todavía”.

Dios, aýudame a ser un padre como tú lo has sido conmigo, enséñame a enseñar con tu ejemplo cómo debemos vivir, amar, pensar, etc.

Qué es lo que Dios quiere conmigo??

Es la pregunta que nos hacemos toda vez que pasamos por alguna situación que nos hace sufrir, es lo primero que se nos viene a la mente incluso antes de decir “gracias por la prueba”.

Debemos tener en cuenta varias cosas antes de llegar a esta pregunta. Primero, qué hicimos de errado para que ese problema se presentara, segundo, que NO hicimos para evitar llegar al punto que estamos, tercero, dónde estaba Dios cuando nos metimos en ese problema (me refiero a comunión), además de otros factores que dependen del tipo de problema que estamos enfrentando.
La desesperación nos invade y nos deja sin espacio para pensar con calma, la impaciencia cumple un papel importante a la hora de tomar decisiones – muchas veces erradas – y juega en nuestra contra. Lo que sentimos, probablemente, es un deseo de que todo acabe luego, de manera rápida y que todo vuelva a la normalidad como si nada hubiera sucedido; infelizmente las cosas no funcionan así (sobretodo cuando se trata de relaciones interpersonales). Innúmeras veces nos equivocamos en nuestra vida.

Existe lo que se llama arrpenetimiento, para los que no saben significa “cambio de mentalidad”, es decir, nos damos cuenta de lo que hicimos, la culpa viene incluída en el paquete, nos colocamos en el lugar del otro (caso hayamos herido a alguien) y nos decidimos a no volver a hacer lo que hicimos y damos un giro de 180 grados y comenzamos todo de nuevo.

El problema todavía está sin solución… debemos tener en cuenta que la Biblia dice que la consecuencia de nuestro pecado es la muerte, entonces estamos avisados que tendremos que sufrir las consecuencias de nuestros actos aunque no lo queramos.

Todavía hay esperanza! Dios nos ama tanto, que perdona nuestros pecados y se olvida de lo que hicimos, nos da su gracia (innmerecida) y deposita confianza en nosotros, creyendo que nunca más haremos lo que hacíamos o hicimos. Cuando mudamos por dentro, se refleja afuera.

Está peor la situación!!!!! Qué es lo que Dios quiere conmigo???!!! Recordemos, una vez más, que la Biblia dice que a los que amamos a Dios, todas las cosas nos ayudan a bien.
Estemos tranquilos, seamos pacientes, oremos mucho, busquemos la presencia de Dios, encotremos una persona que sea de confianza y que sepa dar buenos consejos, cumplamos lo que prometimos, seamos sabios, no nos desesperemos, por favor!

Más de alguno va a pensar (porque es un problema recurrente), pero mi pareja no quiere cambiar, no quiere perdonarme aún cuando ha visto mis cambios, no veo que él o ella tenga voluntad de quererte o amarte de nuevo. Mas, una vez más, PACIENCIA!!

Si quieres que se sane esa herida, deja de tocarla… quédate al lado de quien amas, con paciencia, tiempo y buen humor (aunque sea difícil) las cosas van a dar resultado, pide a Dios que haga su voluntad en lo que estés pasando y te aseguro que tendrás tu victoria… EN EL NOMBRE DE JESÚS!!!

Volviendo a escribir…

Uffff!!! después de meses de ausencia, vuelvo a escribir en mi querido blog…
Han sido unos meses de mucha actividad, por ese motivo dejé este medio de lado.
Les cuento que mi hija nació y ya está con 4 meses y medio, muy linda; ya estoy en casa nueva, me cambié… y varias otras que con tiempo iré contando para ustedes.
Espero que estén siendo tan bendecidos com yo.

Muchas bendiciones!!!

El tiempo llega…

Siempre cuando llega el momento de tomar decisiones que cambian el rumbo de nuestra vida, sentimos cierto temor que, pienso yo, es normal, pero a la vez, es excitante, emocionante ver que el “día D” se acerca a pasos agigantados…

Es mi experiencia, está llegando ese día tan anhelado para mí, donde voy a cambiar completamente mi vida, porque voy a comenzar de cero. Al principio sentí ese temor, pero lo que Dios me mostraba y aún me sigue mostrando, es que él está permitiendo todo esto y estoy cierto que es con un propósito de gloria, sé que Dios usará mi vida para llevar su palabra a las personas que no le conocen…

Bendigo a Dios todos los días de mi vida por todo lo que está haciendo en mí… Gracias Señor por tan hermosa bendición que me espera allá…

Ahora, es preciso comentar también quién me espera allá… La mujer que Dios ha puesto en mi vida, aquélla que me ha hecho crecer, creer… mi niñita hermosa… Monique… aún con la distancia de por medio, el amor que siento por ella no ha decaído un instante, al contrario, se ha mantenido estable y más, ha ido aumentando con el correr de los días… Doy gracias a Dios por ella, porque ha sido una enorme bendición para mí y creo que yo para ella también.
Tenemos el mismo llamado, es decir, que vamos a ir juntos a enseñarles de Cristo a los que no le conocen… acaso eso no es bueno?? ver cómo Dios une dos personas de lugares diferentes, pero que tienen un mismo corazón y un mismo espíritu??… además, tenemos tantas cosas en común, que no tiene comparación alguna… no señor…
Estoy seguro de que Dios tiene todo bajo su control, no tengo dudas de eso, porque lo he sentido en mí? no sólo por eso, también veo las bendiciones de Dios, cómo llegan sin que si quiera las pidamos, sólo llegan, así como ella llegó a mi vida sin que yo le pidiera a Dios, así también han llegado nuestras bendiciones… sí, nuestras, porque ya no hablo sólo por mí… ahora hablo por 2…

 

Bendiciones a todos…