El inmenso amor de Dios

Hoy, hace algunos minutos, estaba con mi hija en mis brazos haciéndola dormir y estaba escuchando una canción que es muy hermosa – Plumb-My Child, recomiendo – que me llevó a pensar un poco como Dios nos ve.
El amor de Dios es tan inmenso, tan grande, tan alto y sublime que, al mismo tiempo que nos dice que nos ama, nos hace sentir ese amor… ese abrazo tan tierno de su mano, sentir el latido de su corazón, su calor, su voz cantando esa hermosa canción… … …
Es como, de cierto modo, sentir y saber la forma como Dios nos trata y nos dice las cosas; saber que cuando dice no, es por un motivo que nosotros no sabemos, pero Él ve más allá.
Mis lágrimas caían y caían y siguen cayendo al escribir estas palabras, pues me siento tan lleno de su amor, como que puedo percibir su voz diciéndome: “Así te veo, así eres para mí, así te tomo en mis brazos y te hago descansar…” “Ves? por eso a veces te digo que no.” “así mismo yo bailo contigo cuando estás feliz” “Así sonrío con cada logro tuyo”.
Son tantas emociones que están fluyendo dentro de mí, que espero que cuando lean, puedan sentir eso que estoy sintiendo.
No existen más palabras que puedan describir el inmenso amor de Dios, como dice en su Palabra, que sobrepasa todo entendimiento, que es más alto, no lo podemos comprender…
Dios, tu presencia es tan dulce…
Te amo.

Música:
Plumb – My Child
Álbum: Blink

Plumb-My_Child

En la mitad… de la prueba…

Se dice que cuando llegamos a la mitad de algún proyecto o de algún lugar, lo que viene después es más fácil… Si aquella persona supiera cuán difícil es llegar a esa anhelada mitad!!!. Hoy me siento así, en esa estapa de llegar a la mitad de la prueba, que sé que fue Dios que la preparó; porque, a pesar de ella, no he dejado de sentir su mano y su presencia dentro de mí, porque lo estoy sintiendo más cerca que hace algunos meses atrás.
Llegando en casa hoy, me sentí impotente, inútil, no sé, una sensación de querer hacer algo y no poder (aquellos que han pasado por pruebas duras saben de lo que estoy hablando); y ahí mi esposa, sabiamente me dice que Dios tiene todo bajo control, que Él no nos dejará…

Y en eso pienso ahora…

Muchos pasajes de la Biblia se me vinieron a la cabeza, como lo que dice Romanos 8:28: “Y sabemos que los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien…”.
Cuando estamos en medio de la prueba, se nos olvida que Dios está más cerca de lo que imaginamos, se nos olvida que porque nos ama, nos hace pasar por situaciones adversas para que crezcamos y seamos un poco más como Él, se nos olvidan todos los pasajes bíblicos donde Dios afirma y reafirma que está con nosotros y no nos abandonará jamás, en fin…

El amor de Dios es tan grande, que hasta en los mínimos detalles nos demuestra cuán graaaaaaaaaaaande es…

Saben? no voy a desistir, no voy a retroceder… porque soy de aquellos que no retroceden… porque no me voy a dar por vencido, dependo de Dios para todo, pero sé que si Él pelea por mí, ya tengo la victoria… y sé que voy a alcanzar mi bendición, voy a llegar a la meta, lo voy a lograr… SÍ!!! LO VOY A CONSEGUIR!!!

y seguir dependiendo de Dios… obvio! 😛

Bendiciones!

Convite!!!

Fala aí,

A Nação Jovem convoca a uma parada maneira, onde você é necessário para completar a lista de participantes.

Lembra que você é importante pra gente, por isso não falte.

Sábado, 19:00 na Estrada do Barro Vermelho nº 1351 (Igreja Nação de Cristo).

Te esperamos lá, valeu?

Dependiendo de Dios: Difícil, no?

En este último año he aprendido a depender de Dios, una tarea fácil en el papel, mas difícil en la práctica… sí, difícil en la práctica. Cuando estamos prestes a recibir la oración del pastor en la reunión de jóvenes, Domingo, congreso, conferencia o lo que sea, después que predicaron que debíamos depender de Dios y que teníamos que vivir de acuerdo a lo que Dios decía, recibíamos la unción para saber depender de Dios en todas las situaciones de la vida.
Ahora, todo cambia cuando tenemos que poner en práctica esa unción, porque creo que casi todas las veces (según mi experiencia) no es como nos dicen…
Muchas lágrimas se derraman cuando decidimos ponernos a disposición de Dios, nuestra carne a veces es más fuerte. Pasamos problemas como si nadie más los tuviera, creemos que todo se va a caer, sentimos una opresión del enemigo que pensamos que nos va a destruir… pero cuando ya estamos a punto de echar todo por la borda, CHACHÁNNNNNNNNNNN!!!!!!! llega la tan anhelada bendición que Dios nos había prometido… como si tratara de burlarse de nosotros haciéndonos pasar por tanta cosa, no? Esa pregunta o esas preguntas que nos hacemos muchas veces: “me estay?? o me querí??”.
Respuesta a esas preguntas es fácil encontrar, Dios no puede entregar una bendición sin antes hacernos dependientes de él, sin antes hacernos pasar por pruebas, para dejar bien claro tanto en el cielo como en la tierra que, además de demostrar que somos merecedores de la bendición, mostramos al universo entero que… SOMOS DEPENDIENTES DE DIOS!!!! que estamos aprendiendo a ser fieles dependientes de su amor y fidelidad.

No podemos olvidar que nos hicimos esclavos por amor a Él, que en el fondo, no podemos vivir sin Él, que necesitamos su presencia para todo, hasta para respirar… Y así, cada día se hace más fácil depender de Dios en todas las áreas de nuestra vida.

YA DEPENDES DE DIOS PARA TODO? O ESTÁS ESPERANDO QUE LLEGUE TODO EN BANDEJA??

APRENDE A DEPENDER DE DIOS, RECIBIRÁS LA RECOMPENSA… lo digo por experiencia…

bendiciones!

Muerte = Vida

Al parecer, el título deja mucho a pensar, porque es complicado escuchar o leer una frase así “Muerte = Vida”. Como que no encuadra bien en nuestra mente humana, pero en la mente de Dios es posible.
Ahora la pregunta es: Cómo eso es posible?

La respuesta es fácil, pero tenemos que buscar bien… precisamente en la Biblia encontramos esa respuesta.
(Lo que voy a escribir ahora es mi visión de lo que leí y busqué, no tiene que ser necesariamente así.)

Leyendo el libro del Profeta Isaías, en el capítulo 6 exactamente, me encontré con una sorpresa; si leemos el versículo 1, dice: “En el año que murió el rey Uzías, vi yo al Señor sentado sobre un trono alto y sublime…” y ahí me entró la pregunta: Por qué Isaías cita la muerte del rey Uzías, para decir que vio al Señor de esa forma? Qué tiene de importante? Ah? Después pensé y me pregunté otra vez: Quién es el rey Uzías? Qué hizo en su vida, que su muerte fue algo así como una referencia en la vida del profeta, de tal forma que lo citara?
Preguntas que, obviamente, me llevaron a revisar su vida. Y me encontré con la sorpresa del año. El rey Uzías, según lo que dice 2º Crónicas 26 (capítulo completo) hizo lo recto ante los ojos de Jehová… PERO, pero, cometió un simple error que le costó la vida (desde el versículo 16 en adelante): Cuando se sintió poderoso, porque Dios le había prosperado, su corazón se enalteció e hizo algo que no era de su incumbencia, algo que no era para él hacer.
Si leen la historia, se darán cuenta de lo que hizo, se rebeló contra Dios y, por causa de eso, su cuerpo se llenó de lepra hasta el día de su muerte y ahí la conexión… ahí está la cosa. Por eso Isaías citó la muerte de Uzías, porque cuando murió, murió también el pecado que cometió y ahí vino también (para mí) el entender lo que el profeta, según yo, quería decir.

Entonces, escribiré, de la forma que yo pienso que Isaías interpretó los hechos:

“En el año que murió el pecado, el día en que el corazón enaltecido murió, en la hora que la rebelión acabó, entonces y después de eso, Dios se manifestó con gloria y majestad y purificó mi corazón y mi boca.”

Mi corazón estaba apretado cuando pensaba en eso, no podía dejar de dar gracias a Dios por tan grande lección, porque su presencia me llenó, llenó mi corazón.
Sentí, después, que él me decía: “He aquí que esto tocó tus labios, y es quitada tu culpa, y limpio tu pecado.”

Conclusión (o resumen): Tenemos que hacer morir el pecado en nuestras vidas y así y sólo así, veremos  a Dios manifestarse en nuestras vidas con gloria y poder.

Bendiciones.

Si me besara con besos de su boca…

Hoy, cuando venía en el metro a mi trabajo, me puse a leer Cantares de Salomón, y comencé desde el primer capítulo y cuando llegué a este versículo en particular: “Oh!, si él me besara con besos de su boca! porque mejores son tus amores que el vino.”, me sucedió algo muy raro, porque de inmediato comencé a recordar todos los momento que pasé con Dios, y mi corazón saltó, y comencé a llorar, porque mi ser extraña demasiado el estar con él así, que me bese, que me abrace, que me diga que me ama, y fue sentir un escalofrío que me recorrió por completo y no pude dejar de pensar en que necesito de sus besos… es una necesidad de estar con él, de estar en medio de su presencia, de habitar en ella todos los días todo el día…
Me pregunto si los amores de Dios están disponibles todo el día y me respondo enseguida: SÍ!!, no tenemos que esperar a ir a un retiro, o ir a un encuentro o reencuentro, o los domingos en el culto; los amores de Dios están disponibles a la hora que lo necesitemos, incluso cuando estamos en medio de nuestro trabajo… en la casa, la calle, la playa, tomando un baño, etc., como dice la canción de Marco Barrientos: Búscame de corazón y me encontrarás…
Ahora mi corazón grita esa frase… si él me besara con besos de su boca…

Cada vez que lo escucho en mi interior brotan lágrimas, porque es una necesidad tan grande de sentir su presencia, de sentir su mano sobre mí, aunque sé que está a mi lado, pero es que cuando Dios guarda silencio, es como si estuviera solo… y no me gusta estar sin él…

Porque mejores son sus amores que el vino…