En la mitad… de la prueba…

Se dice que cuando llegamos a la mitad de algún proyecto o de algún lugar, lo que viene después es más fácil… Si aquella persona supiera cuán difícil es llegar a esa anhelada mitad!!!. Hoy me siento así, en esa estapa de llegar a la mitad de la prueba, que sé que fue Dios que la preparó; porque, a pesar de ella, no he dejado de sentir su mano y su presencia dentro de mí, porque lo estoy sintiendo más cerca que hace algunos meses atrás.
Llegando en casa hoy, me sentí impotente, inútil, no sé, una sensación de querer hacer algo y no poder (aquellos que han pasado por pruebas duras saben de lo que estoy hablando); y ahí mi esposa, sabiamente me dice que Dios tiene todo bajo control, que Él no nos dejará…

Y en eso pienso ahora…

Muchos pasajes de la Biblia se me vinieron a la cabeza, como lo que dice Romanos 8:28: “Y sabemos que los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien…”.
Cuando estamos en medio de la prueba, se nos olvida que Dios está más cerca de lo que imaginamos, se nos olvida que porque nos ama, nos hace pasar por situaciones adversas para que crezcamos y seamos un poco más como Él, se nos olvidan todos los pasajes bíblicos donde Dios afirma y reafirma que está con nosotros y no nos abandonará jamás, en fin…

El amor de Dios es tan grande, que hasta en los mínimos detalles nos demuestra cuán graaaaaaaaaaaande es…

Saben? no voy a desistir, no voy a retroceder… porque soy de aquellos que no retroceden… porque no me voy a dar por vencido, dependo de Dios para todo, pero sé que si Él pelea por mí, ya tengo la victoria… y sé que voy a alcanzar mi bendición, voy a llegar a la meta, lo voy a lograr… SÍ!!! LO VOY A CONSEGUIR!!!

y seguir dependiendo de Dios… obvio! 😛

Bendiciones!

Sueño

Durante el sueño, Javier recibe un mensaje de parte de Dios: “Faltan 18 horas para el arrebatamiento!”. Asustado, desesperado y con el espíritu muy estremecido despierta de golpe… son las 06:00 de un día Lunes.
Sin perder tiempo, se viste y sale de casa, pensando en el mensaje que Dios le entregara la noche anterior. Comienza a recordar todos los momentos que pasaron en su vida antes de conocer a Cristo y todos los que vivió hasta aun la noche anterior en la reunión general.
Un aire de felicidad y paz llena su pecho, sabiendo que su futuro está asegurado; pero, al mismo tiempo que se siente así, el recuerdo de sus amigos y familiares que no son salvos empieza a mudar su semblante de alegría para un de dolor y sufrimiento enorme. Casi llorando comienza a correr y llega a la casa de su mejor amigo (06:40), casi sin respiración llama a gritos: “ALEJANDRO!!!! ALEJANDRO!!!!”, éste, somnoliento, con los ojos semi cerrados abre la puerta; sorprendido por tan inesperada y sorpresiva visita, pregunta: “Qué pasa? Sucedió algo malo? Estás bien?”. Casi interrumpiendo, con la voz agitada responde: “Alejandro… uuhhh!!!… tienes que escucharme atentamente… faltan 18 horas para que se cumpla la segunda venida de Cristo… por favor, créeme, convierte tus caminos a Dios… ya no queda nada para que Él venga…”
Alejandro, en una mezcla de desconcierto, asombro, risa, nrviosismo y molestia le dice: “Amigo mío, yo no creo en esas cosas, tú ya sabes de eso… por un segundo pasó por mi cabeza esa idea de aceptar a Jesús, pero me acordé que yo no nací para ser “Evangélico” ni seguir religiones… Relájate, duerme un poquito más – molesto – y después nos tomamos una coca y hablamos, ya?… casi me convences… casi caigo!!… casi!
El rostro de Javier se tornaba cada vez más triste a medida que Alejandro terminaba de hablar. Cabizbajo, le da las espaldas a su amigoy sale… son las 08:00 de la mañana, el reloj sigue contando… 15 horas 59 minutos. En su corazón y en su mente no desaparece la idea de predicarle y, sacando valentía se dispone nuevamente al “ataque”…

Luego la 2° parte.

Bendiciones!

Dependiendo de Dios: Difícil, no?

En este último año he aprendido a depender de Dios, una tarea fácil en el papel, mas difícil en la práctica… sí, difícil en la práctica. Cuando estamos prestes a recibir la oración del pastor en la reunión de jóvenes, Domingo, congreso, conferencia o lo que sea, después que predicaron que debíamos depender de Dios y que teníamos que vivir de acuerdo a lo que Dios decía, recibíamos la unción para saber depender de Dios en todas las situaciones de la vida.
Ahora, todo cambia cuando tenemos que poner en práctica esa unción, porque creo que casi todas las veces (según mi experiencia) no es como nos dicen…
Muchas lágrimas se derraman cuando decidimos ponernos a disposición de Dios, nuestra carne a veces es más fuerte. Pasamos problemas como si nadie más los tuviera, creemos que todo se va a caer, sentimos una opresión del enemigo que pensamos que nos va a destruir… pero cuando ya estamos a punto de echar todo por la borda, CHACHÁNNNNNNNNNNN!!!!!!! llega la tan anhelada bendición que Dios nos había prometido… como si tratara de burlarse de nosotros haciéndonos pasar por tanta cosa, no? Esa pregunta o esas preguntas que nos hacemos muchas veces: “me estay?? o me querí??”.
Respuesta a esas preguntas es fácil encontrar, Dios no puede entregar una bendición sin antes hacernos dependientes de él, sin antes hacernos pasar por pruebas, para dejar bien claro tanto en el cielo como en la tierra que, además de demostrar que somos merecedores de la bendición, mostramos al universo entero que… SOMOS DEPENDIENTES DE DIOS!!!! que estamos aprendiendo a ser fieles dependientes de su amor y fidelidad.

No podemos olvidar que nos hicimos esclavos por amor a Él, que en el fondo, no podemos vivir sin Él, que necesitamos su presencia para todo, hasta para respirar… Y así, cada día se hace más fácil depender de Dios en todas las áreas de nuestra vida.

YA DEPENDES DE DIOS PARA TODO? O ESTÁS ESPERANDO QUE LLEGUE TODO EN BANDEJA??

APRENDE A DEPENDER DE DIOS, RECIBIRÁS LA RECOMPENSA… lo digo por experiencia…

bendiciones!

Si me besara con besos de su boca…

Hoy, cuando venía en el metro a mi trabajo, me puse a leer Cantares de Salomón, y comencé desde el primer capítulo y cuando llegué a este versículo en particular: “Oh!, si él me besara con besos de su boca! porque mejores son tus amores que el vino.”, me sucedió algo muy raro, porque de inmediato comencé a recordar todos los momento que pasé con Dios, y mi corazón saltó, y comencé a llorar, porque mi ser extraña demasiado el estar con él así, que me bese, que me abrace, que me diga que me ama, y fue sentir un escalofrío que me recorrió por completo y no pude dejar de pensar en que necesito de sus besos… es una necesidad de estar con él, de estar en medio de su presencia, de habitar en ella todos los días todo el día…
Me pregunto si los amores de Dios están disponibles todo el día y me respondo enseguida: SÍ!!, no tenemos que esperar a ir a un retiro, o ir a un encuentro o reencuentro, o los domingos en el culto; los amores de Dios están disponibles a la hora que lo necesitemos, incluso cuando estamos en medio de nuestro trabajo… en la casa, la calle, la playa, tomando un baño, etc., como dice la canción de Marco Barrientos: Búscame de corazón y me encontrarás…
Ahora mi corazón grita esa frase… si él me besara con besos de su boca…

Cada vez que lo escucho en mi interior brotan lágrimas, porque es una necesidad tan grande de sentir su presencia, de sentir su mano sobre mí, aunque sé que está a mi lado, pero es que cuando Dios guarda silencio, es como si estuviera solo… y no me gusta estar sin él…

Porque mejores son sus amores que el vino…