El inmenso amor de Dios

Hoy, hace algunos minutos, estaba con mi hija en mis brazos haciéndola dormir y estaba escuchando una canción que es muy hermosa – Plumb-My Child, recomiendo – que me llevó a pensar un poco como Dios nos ve.
El amor de Dios es tan inmenso, tan grande, tan alto y sublime que, al mismo tiempo que nos dice que nos ama, nos hace sentir ese amor… ese abrazo tan tierno de su mano, sentir el latido de su corazón, su calor, su voz cantando esa hermosa canción… … …
Es como, de cierto modo, sentir y saber la forma como Dios nos trata y nos dice las cosas; saber que cuando dice no, es por un motivo que nosotros no sabemos, pero Él ve más allá.
Mis lágrimas caían y caían y siguen cayendo al escribir estas palabras, pues me siento tan lleno de su amor, como que puedo percibir su voz diciéndome: “Así te veo, así eres para mí, así te tomo en mis brazos y te hago descansar…” “Ves? por eso a veces te digo que no.” “así mismo yo bailo contigo cuando estás feliz” “Así sonrío con cada logro tuyo”.
Son tantas emociones que están fluyendo dentro de mí, que espero que cuando lean, puedan sentir eso que estoy sintiendo.
No existen más palabras que puedan describir el inmenso amor de Dios, como dice en su Palabra, que sobrepasa todo entendimiento, que es más alto, no lo podemos comprender…
Dios, tu presencia es tan dulce…
Te amo.

Música:
Plumb – My Child
Álbum: Blink

Plumb-My_Child

Convite!!!

Fala aí,

A Nação Jovem convoca a uma parada maneira, onde você é necessário para completar a lista de participantes.

Lembra que você é importante pra gente, por isso não falte.

Sábado, 19:00 na Estrada do Barro Vermelho nº 1351 (Igreja Nação de Cristo).

Te esperamos lá, valeu?

Dependiendo de Dios: Difícil, no?

En este último año he aprendido a depender de Dios, una tarea fácil en el papel, mas difícil en la práctica… sí, difícil en la práctica. Cuando estamos prestes a recibir la oración del pastor en la reunión de jóvenes, Domingo, congreso, conferencia o lo que sea, después que predicaron que debíamos depender de Dios y que teníamos que vivir de acuerdo a lo que Dios decía, recibíamos la unción para saber depender de Dios en todas las situaciones de la vida.
Ahora, todo cambia cuando tenemos que poner en práctica esa unción, porque creo que casi todas las veces (según mi experiencia) no es como nos dicen…
Muchas lágrimas se derraman cuando decidimos ponernos a disposición de Dios, nuestra carne a veces es más fuerte. Pasamos problemas como si nadie más los tuviera, creemos que todo se va a caer, sentimos una opresión del enemigo que pensamos que nos va a destruir… pero cuando ya estamos a punto de echar todo por la borda, CHACHÁNNNNNNNNNNN!!!!!!! llega la tan anhelada bendición que Dios nos había prometido… como si tratara de burlarse de nosotros haciéndonos pasar por tanta cosa, no? Esa pregunta o esas preguntas que nos hacemos muchas veces: “me estay?? o me querí??”.
Respuesta a esas preguntas es fácil encontrar, Dios no puede entregar una bendición sin antes hacernos dependientes de él, sin antes hacernos pasar por pruebas, para dejar bien claro tanto en el cielo como en la tierra que, además de demostrar que somos merecedores de la bendición, mostramos al universo entero que… SOMOS DEPENDIENTES DE DIOS!!!! que estamos aprendiendo a ser fieles dependientes de su amor y fidelidad.

No podemos olvidar que nos hicimos esclavos por amor a Él, que en el fondo, no podemos vivir sin Él, que necesitamos su presencia para todo, hasta para respirar… Y así, cada día se hace más fácil depender de Dios en todas las áreas de nuestra vida.

YA DEPENDES DE DIOS PARA TODO? O ESTÁS ESPERANDO QUE LLEGUE TODO EN BANDEJA??

APRENDE A DEPENDER DE DIOS, RECIBIRÁS LA RECOMPENSA… lo digo por experiencia…

bendiciones!

Si me besara con besos de su boca…

Hoy, cuando venía en el metro a mi trabajo, me puse a leer Cantares de Salomón, y comencé desde el primer capítulo y cuando llegué a este versículo en particular: “Oh!, si él me besara con besos de su boca! porque mejores son tus amores que el vino.”, me sucedió algo muy raro, porque de inmediato comencé a recordar todos los momento que pasé con Dios, y mi corazón saltó, y comencé a llorar, porque mi ser extraña demasiado el estar con él así, que me bese, que me abrace, que me diga que me ama, y fue sentir un escalofrío que me recorrió por completo y no pude dejar de pensar en que necesito de sus besos… es una necesidad de estar con él, de estar en medio de su presencia, de habitar en ella todos los días todo el día…
Me pregunto si los amores de Dios están disponibles todo el día y me respondo enseguida: SÍ!!, no tenemos que esperar a ir a un retiro, o ir a un encuentro o reencuentro, o los domingos en el culto; los amores de Dios están disponibles a la hora que lo necesitemos, incluso cuando estamos en medio de nuestro trabajo… en la casa, la calle, la playa, tomando un baño, etc., como dice la canción de Marco Barrientos: Búscame de corazón y me encontrarás…
Ahora mi corazón grita esa frase… si él me besara con besos de su boca…

Cada vez que lo escucho en mi interior brotan lágrimas, porque es una necesidad tan grande de sentir su presencia, de sentir su mano sobre mí, aunque sé que está a mi lado, pero es que cuando Dios guarda silencio, es como si estuviera solo… y no me gusta estar sin él…

Porque mejores son sus amores que el vino…

La marca de la Promesa – By Monique Adeline

Sabemos que muchas veces nos parece muy difícil tener esperanza y fuerza cuando las circunstancias nos vienen en contra y nos encontramos ante dificultades. Uno se siente discapacitado y es casi imposible soportar el dolor…

Pero mis queridos, nadie lo dijo que sería fácil. El Señor nos ha dicho: Estas cosas os he hablado, para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción: mas confiad, yo he vencido al mundo. (Juan 16:33)

La Palabra de Dios nos muestra que tenemos que estar y permanecer animados. (2 Crónicas 32:7, Hechos 27:25).

Sin ánimo y fe jamás podremos alcanzar las bendiciones, las promesas de Dios para nuestras vidas. Pero si tú crees y pones la palabra, que te fue dada por el Señor de los Ejércitos, en tu corazón, no hay nada, pero nada, ni principados, ni potestades que te puedan detener. Porque el Señor Jesús es contigo. Y Él trabaja en favor tuyo y cuando tú menos lo esperas, ya empiezas a vivir los sueños y bendiciones de Dios para ti.

Si han tratado de destruirte, si cargan de tu fe y incluso traman contra ti, si te quieren poner en un pozo, frustrar tus sueños y hacerte desistir… confiad, porqué Jesús ya ha vencido el mundo y llevó consigo mismo nuestros dolores, nuestras tristezas. Él vive y pelea por nosotros, así somos más que vencedores!

Nadie puede borrar la marca que tenemos, el sello que hay en nosotros, la marca de la promesa que Él nos hizo. Pero igual tenemos que estar decididos… decididos a seguir a Cristo y andar con Él en todo el tiempo, en todos los momentos. Sean ellos malos o buenos. No mirando para la izquierda y ni para la derecha, pues quien se la prometió es MUY fiel para cumplirlas! Y no hablamos de cualquiera, hablamos del Señor Jesús. Porqué Él es Dios, no es hombre, para que mienta; Ni hijo de hombre para que se arrepienta: El dijo, ¿y no hará?; Habló, ¿y no lo ejecutará? (Números 23:19)

Así mis amados hermanos, les dejo este mensaje y que se quede en vuestros corazones:

Mantengamos firme la profesión de nuestra fe sin fluctuar; que fiel es el que prometió – Hebreos 10:23

Bendiciones, bençãos!!

Deus é fiel!

Monique