Sueño

Durante el sueño, Javier recibe un mensaje de parte de Dios: “Faltan 18 horas para el arrebatamiento!”. Asustado, desesperado y con el espíritu muy estremecido despierta de golpe… son las 06:00 de un día Lunes.
Sin perder tiempo, se viste y sale de casa, pensando en el mensaje que Dios le entregara la noche anterior. Comienza a recordar todos los momentos que pasaron en su vida antes de conocer a Cristo y todos los que vivió hasta aun la noche anterior en la reunión general.
Un aire de felicidad y paz llena su pecho, sabiendo que su futuro está asegurado; pero, al mismo tiempo que se siente así, el recuerdo de sus amigos y familiares que no son salvos empieza a mudar su semblante de alegría para un de dolor y sufrimiento enorme. Casi llorando comienza a correr y llega a la casa de su mejor amigo (06:40), casi sin respiración llama a gritos: “ALEJANDRO!!!! ALEJANDRO!!!!”, éste, somnoliento, con los ojos semi cerrados abre la puerta; sorprendido por tan inesperada y sorpresiva visita, pregunta: “Qué pasa? Sucedió algo malo? Estás bien?”. Casi interrumpiendo, con la voz agitada responde: “Alejandro… uuhhh!!!… tienes que escucharme atentamente… faltan 18 horas para que se cumpla la segunda venida de Cristo… por favor, créeme, convierte tus caminos a Dios… ya no queda nada para que Él venga…”
Alejandro, en una mezcla de desconcierto, asombro, risa, nrviosismo y molestia le dice: “Amigo mío, yo no creo en esas cosas, tú ya sabes de eso… por un segundo pasó por mi cabeza esa idea de aceptar a Jesús, pero me acordé que yo no nací para ser “Evangélico” ni seguir religiones… Relájate, duerme un poquito más – molesto – y después nos tomamos una coca y hablamos, ya?… casi me convences… casi caigo!!… casi!
El rostro de Javier se tornaba cada vez más triste a medida que Alejandro terminaba de hablar. Cabizbajo, le da las espaldas a su amigoy sale… son las 08:00 de la mañana, el reloj sigue contando… 15 horas 59 minutos. En su corazón y en su mente no desaparece la idea de predicarle y, sacando valentía se dispone nuevamente al “ataque”…

Luego la 2° parte.

Bendiciones!

Convite!!!

Fala aí,

A Nação Jovem convoca a uma parada maneira, onde você é necessário para completar a lista de participantes.

Lembra que você é importante pra gente, por isso não falte.

Sábado, 19:00 na Estrada do Barro Vermelho nº 1351 (Igreja Nação de Cristo).

Te esperamos lá, valeu?

Si me besara con besos de su boca…

Hoy, cuando venía en el metro a mi trabajo, me puse a leer Cantares de Salomón, y comencé desde el primer capítulo y cuando llegué a este versículo en particular: “Oh!, si él me besara con besos de su boca! porque mejores son tus amores que el vino.”, me sucedió algo muy raro, porque de inmediato comencé a recordar todos los momento que pasé con Dios, y mi corazón saltó, y comencé a llorar, porque mi ser extraña demasiado el estar con él así, que me bese, que me abrace, que me diga que me ama, y fue sentir un escalofrío que me recorrió por completo y no pude dejar de pensar en que necesito de sus besos… es una necesidad de estar con él, de estar en medio de su presencia, de habitar en ella todos los días todo el día…
Me pregunto si los amores de Dios están disponibles todo el día y me respondo enseguida: SÍ!!, no tenemos que esperar a ir a un retiro, o ir a un encuentro o reencuentro, o los domingos en el culto; los amores de Dios están disponibles a la hora que lo necesitemos, incluso cuando estamos en medio de nuestro trabajo… en la casa, la calle, la playa, tomando un baño, etc., como dice la canción de Marco Barrientos: Búscame de corazón y me encontrarás…
Ahora mi corazón grita esa frase… si él me besara con besos de su boca…

Cada vez que lo escucho en mi interior brotan lágrimas, porque es una necesidad tan grande de sentir su presencia, de sentir su mano sobre mí, aunque sé que está a mi lado, pero es que cuando Dios guarda silencio, es como si estuviera solo… y no me gusta estar sin él…

Porque mejores son sus amores que el vino…