Qué es lo que Dios quiere conmigo??

Es la pregunta que nos hacemos toda vez que pasamos por alguna situación que nos hace sufrir, es lo primero que se nos viene a la mente incluso antes de decir “gracias por la prueba”.

Debemos tener en cuenta varias cosas antes de llegar a esta pregunta. Primero, qué hicimos de errado para que ese problema se presentara, segundo, que NO hicimos para evitar llegar al punto que estamos, tercero, dónde estaba Dios cuando nos metimos en ese problema (me refiero a comunión), además de otros factores que dependen del tipo de problema que estamos enfrentando.
La desesperación nos invade y nos deja sin espacio para pensar con calma, la impaciencia cumple un papel importante a la hora de tomar decisiones – muchas veces erradas – y juega en nuestra contra. Lo que sentimos, probablemente, es un deseo de que todo acabe luego, de manera rápida y que todo vuelva a la normalidad como si nada hubiera sucedido; infelizmente las cosas no funcionan así (sobretodo cuando se trata de relaciones interpersonales). Innúmeras veces nos equivocamos en nuestra vida.

Existe lo que se llama arrpenetimiento, para los que no saben significa “cambio de mentalidad”, es decir, nos damos cuenta de lo que hicimos, la culpa viene incluída en el paquete, nos colocamos en el lugar del otro (caso hayamos herido a alguien) y nos decidimos a no volver a hacer lo que hicimos y damos un giro de 180 grados y comenzamos todo de nuevo.

El problema todavía está sin solución… debemos tener en cuenta que la Biblia dice que la consecuencia de nuestro pecado es la muerte, entonces estamos avisados que tendremos que sufrir las consecuencias de nuestros actos aunque no lo queramos.

Todavía hay esperanza! Dios nos ama tanto, que perdona nuestros pecados y se olvida de lo que hicimos, nos da su gracia (innmerecida) y deposita confianza en nosotros, creyendo que nunca más haremos lo que hacíamos o hicimos. Cuando mudamos por dentro, se refleja afuera.

Está peor la situación!!!!! Qué es lo que Dios quiere conmigo???!!! Recordemos, una vez más, que la Biblia dice que a los que amamos a Dios, todas las cosas nos ayudan a bien.
Estemos tranquilos, seamos pacientes, oremos mucho, busquemos la presencia de Dios, encotremos una persona que sea de confianza y que sepa dar buenos consejos, cumplamos lo que prometimos, seamos sabios, no nos desesperemos, por favor!

Más de alguno va a pensar (porque es un problema recurrente), pero mi pareja no quiere cambiar, no quiere perdonarme aún cuando ha visto mis cambios, no veo que él o ella tenga voluntad de quererte o amarte de nuevo. Mas, una vez más, PACIENCIA!!

Si quieres que se sane esa herida, deja de tocarla… quédate al lado de quien amas, con paciencia, tiempo y buen humor (aunque sea difícil) las cosas van a dar resultado, pide a Dios que haga su voluntad en lo que estés pasando y te aseguro que tendrás tu victoria… EN EL NOMBRE DE JESÚS!!!

Anuncios

El inmenso amor de Dios

Hoy, hace algunos minutos, estaba con mi hija en mis brazos haciéndola dormir y estaba escuchando una canción que es muy hermosa – Plumb-My Child, recomiendo – que me llevó a pensar un poco como Dios nos ve.
El amor de Dios es tan inmenso, tan grande, tan alto y sublime que, al mismo tiempo que nos dice que nos ama, nos hace sentir ese amor… ese abrazo tan tierno de su mano, sentir el latido de su corazón, su calor, su voz cantando esa hermosa canción… … …
Es como, de cierto modo, sentir y saber la forma como Dios nos trata y nos dice las cosas; saber que cuando dice no, es por un motivo que nosotros no sabemos, pero Él ve más allá.
Mis lágrimas caían y caían y siguen cayendo al escribir estas palabras, pues me siento tan lleno de su amor, como que puedo percibir su voz diciéndome: “Así te veo, así eres para mí, así te tomo en mis brazos y te hago descansar…” “Ves? por eso a veces te digo que no.” “así mismo yo bailo contigo cuando estás feliz” “Así sonrío con cada logro tuyo”.
Son tantas emociones que están fluyendo dentro de mí, que espero que cuando lean, puedan sentir eso que estoy sintiendo.
No existen más palabras que puedan describir el inmenso amor de Dios, como dice en su Palabra, que sobrepasa todo entendimiento, que es más alto, no lo podemos comprender…
Dios, tu presencia es tan dulce…
Te amo.

Música:
Plumb – My Child
Álbum: Blink

Plumb-My_Child

En la mitad… de la prueba…

Se dice que cuando llegamos a la mitad de algún proyecto o de algún lugar, lo que viene después es más fácil… Si aquella persona supiera cuán difícil es llegar a esa anhelada mitad!!!. Hoy me siento así, en esa estapa de llegar a la mitad de la prueba, que sé que fue Dios que la preparó; porque, a pesar de ella, no he dejado de sentir su mano y su presencia dentro de mí, porque lo estoy sintiendo más cerca que hace algunos meses atrás.
Llegando en casa hoy, me sentí impotente, inútil, no sé, una sensación de querer hacer algo y no poder (aquellos que han pasado por pruebas duras saben de lo que estoy hablando); y ahí mi esposa, sabiamente me dice que Dios tiene todo bajo control, que Él no nos dejará…

Y en eso pienso ahora…

Muchos pasajes de la Biblia se me vinieron a la cabeza, como lo que dice Romanos 8:28: “Y sabemos que los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien…”.
Cuando estamos en medio de la prueba, se nos olvida que Dios está más cerca de lo que imaginamos, se nos olvida que porque nos ama, nos hace pasar por situaciones adversas para que crezcamos y seamos un poco más como Él, se nos olvidan todos los pasajes bíblicos donde Dios afirma y reafirma que está con nosotros y no nos abandonará jamás, en fin…

El amor de Dios es tan grande, que hasta en los mínimos detalles nos demuestra cuán graaaaaaaaaaaande es…

Saben? no voy a desistir, no voy a retroceder… porque soy de aquellos que no retroceden… porque no me voy a dar por vencido, dependo de Dios para todo, pero sé que si Él pelea por mí, ya tengo la victoria… y sé que voy a alcanzar mi bendición, voy a llegar a la meta, lo voy a lograr… SÍ!!! LO VOY A CONSEGUIR!!!

y seguir dependiendo de Dios… obvio! 😛

Bendiciones!

Sueño

Durante el sueño, Javier recibe un mensaje de parte de Dios: “Faltan 18 horas para el arrebatamiento!”. Asustado, desesperado y con el espíritu muy estremecido despierta de golpe… son las 06:00 de un día Lunes.
Sin perder tiempo, se viste y sale de casa, pensando en el mensaje que Dios le entregara la noche anterior. Comienza a recordar todos los momentos que pasaron en su vida antes de conocer a Cristo y todos los que vivió hasta aun la noche anterior en la reunión general.
Un aire de felicidad y paz llena su pecho, sabiendo que su futuro está asegurado; pero, al mismo tiempo que se siente así, el recuerdo de sus amigos y familiares que no son salvos empieza a mudar su semblante de alegría para un de dolor y sufrimiento enorme. Casi llorando comienza a correr y llega a la casa de su mejor amigo (06:40), casi sin respiración llama a gritos: “ALEJANDRO!!!! ALEJANDRO!!!!”, éste, somnoliento, con los ojos semi cerrados abre la puerta; sorprendido por tan inesperada y sorpresiva visita, pregunta: “Qué pasa? Sucedió algo malo? Estás bien?”. Casi interrumpiendo, con la voz agitada responde: “Alejandro… uuhhh!!!… tienes que escucharme atentamente… faltan 18 horas para que se cumpla la segunda venida de Cristo… por favor, créeme, convierte tus caminos a Dios… ya no queda nada para que Él venga…”
Alejandro, en una mezcla de desconcierto, asombro, risa, nrviosismo y molestia le dice: “Amigo mío, yo no creo en esas cosas, tú ya sabes de eso… por un segundo pasó por mi cabeza esa idea de aceptar a Jesús, pero me acordé que yo no nací para ser “Evangélico” ni seguir religiones… Relájate, duerme un poquito más – molesto – y después nos tomamos una coca y hablamos, ya?… casi me convences… casi caigo!!… casi!
El rostro de Javier se tornaba cada vez más triste a medida que Alejandro terminaba de hablar. Cabizbajo, le da las espaldas a su amigoy sale… son las 08:00 de la mañana, el reloj sigue contando… 15 horas 59 minutos. En su corazón y en su mente no desaparece la idea de predicarle y, sacando valentía se dispone nuevamente al “ataque”…

Luego la 2° parte.

Bendiciones!

Convite!!!

Fala aí,

A Nação Jovem convoca a uma parada maneira, onde você é necessário para completar a lista de participantes.

Lembra que você é importante pra gente, por isso não falte.

Sábado, 19:00 na Estrada do Barro Vermelho nº 1351 (Igreja Nação de Cristo).

Te esperamos lá, valeu?

Dependiendo de Dios: Difícil, no?

En este último año he aprendido a depender de Dios, una tarea fácil en el papel, mas difícil en la práctica… sí, difícil en la práctica. Cuando estamos prestes a recibir la oración del pastor en la reunión de jóvenes, Domingo, congreso, conferencia o lo que sea, después que predicaron que debíamos depender de Dios y que teníamos que vivir de acuerdo a lo que Dios decía, recibíamos la unción para saber depender de Dios en todas las situaciones de la vida.
Ahora, todo cambia cuando tenemos que poner en práctica esa unción, porque creo que casi todas las veces (según mi experiencia) no es como nos dicen…
Muchas lágrimas se derraman cuando decidimos ponernos a disposición de Dios, nuestra carne a veces es más fuerte. Pasamos problemas como si nadie más los tuviera, creemos que todo se va a caer, sentimos una opresión del enemigo que pensamos que nos va a destruir… pero cuando ya estamos a punto de echar todo por la borda, CHACHÁNNNNNNNNNNN!!!!!!! llega la tan anhelada bendición que Dios nos había prometido… como si tratara de burlarse de nosotros haciéndonos pasar por tanta cosa, no? Esa pregunta o esas preguntas que nos hacemos muchas veces: “me estay?? o me querí??”.
Respuesta a esas preguntas es fácil encontrar, Dios no puede entregar una bendición sin antes hacernos dependientes de él, sin antes hacernos pasar por pruebas, para dejar bien claro tanto en el cielo como en la tierra que, además de demostrar que somos merecedores de la bendición, mostramos al universo entero que… SOMOS DEPENDIENTES DE DIOS!!!! que estamos aprendiendo a ser fieles dependientes de su amor y fidelidad.

No podemos olvidar que nos hicimos esclavos por amor a Él, que en el fondo, no podemos vivir sin Él, que necesitamos su presencia para todo, hasta para respirar… Y así, cada día se hace más fácil depender de Dios en todas las áreas de nuestra vida.

YA DEPENDES DE DIOS PARA TODO? O ESTÁS ESPERANDO QUE LLEGUE TODO EN BANDEJA??

APRENDE A DEPENDER DE DIOS, RECIBIRÁS LA RECOMPENSA… lo digo por experiencia…

bendiciones!