ORAR… ORAR… HASTA VER EL MILAGRO…

Es un poco difícil poder pasar un día sin orar, aún cuando ya eres una persona que se ha hecho un hábito, y es que orar, para un cristiano, es fundamental para estar de pie durante el día, como que te da fuerzas para hacer las cosas que con las tuyas no puedes. Eso me ha pasado muchas veces, sobretodo cuando tengo mis días libres, cuando me levanto tarde, cuando hago otras cosas que no tienen importancia o relevancia, reemplazando lo que sí realmente importa, lo que sí tiene una relevancia enorme en mi vida… ORAR. Cuando hablamos de orar, uno se imagina estar 1 hora o más arrodillado, suplicando por piedad o algo por el estilo; pero en estos últimos años, no sé cuántos, he aprendido que no solamente se ora de esa manera, no, existen muchas formas de orar, las que uso frecuentemente son: cuando voy camino a mi trabajo en la mañana o la tarde, voy hablando solo, obvio que no cierro los ojos, puedo chocar con alguien o pisar cosas que dejan esos animales callejeros llamados perros; algunos me quedan mirando y piensan “este está loco” o cosa por el estilo, pero yo voy en mi onda y he sentido la presencia de Dios viniendo sobre mí, haciéndome llorar incluso; también cierro mis ojos y con todo mi corazón digo tres o cuatro palabras y también tiene su efecto; sentado, de pie, arrodillado, tirado en el suelo, junto a mi cama, en cualquier parte; sé y tengo la experiencia de que Dios oye cada una de nuestras peticiones y nuestros ruegos, aún en este momento siento cómo Dios está hablándome a través de lo que estoy escribiendo… siento que esta también es una oración, que va hacia el cielo con todo mi corazón, esperando que sea de un olor fragante, pidiendo perdón por haber descolgado el teléfono espiritual, por haber desconectado mi espíritu del cielo… “Señor, sólo te pido que sigas ministrando mi vida, que sigas llenándome y renovando mi corazón, que sigas cambiando lo que haya que cambiar, que sigas poniendo una porción más grande de tu presencia en mí y que mi carne muera por completo; Papito, que esto que estás haciendo conmigo ahora, puedas hacérselo sentir a los que me diste, un toque de tu presencia, que los cambies así como lo has hecho conmigo, que ministres sus vidas, poniendo palabras en sus corazones que los hagan crecer, así como me has hablado a mí y mucho más, que se puedan enamorar de Ti, como yo lo estoy… te pido por ellos… tu bendición sea sobre ellos. Por los que están sobre mí, por aquellos que me guían, ellos que me hacen crecer con su testimonio y su corrección, que tu unción y tu poder estén en ellos, mis padres espirituales, continúa guiándolos y direccionándolos hacia la perfección que eres Tú, mi amado Jesús; por los que están a mi lado, mis compañeros de batalla, esos que siempre me levantan, que siempre están ahí, en el momento indicado, te doy tantas gracias por haberlos puesto a mi lado, han sido de una bendición enorme; ellos, mis amigos y mis co-12 (hombres y mujeres), gracias por ellos, te pido que una bendición especial sea sobre ellos, llenándolos en este mismo instante… Por mi familia siempre te doy gracias, ya que tu diestra nos ha sostenido, desde que tengo uso de razón, has estado con nosotros, sé que tu bendición está sobre cada integrante, mi papá, mi mamá, mis hermanos y sobre mí…gracias… así como dice esta hermosa canción, que ha sido mi oración diaria: “Dame tus ojos”, “dame lo que necesito para ser como tú”, “dame tu corazón”, es lo que te pido, es lo que ruego, todos los días… ser más como tú… gracias por tu amor y bendición, gracias por amarme tanto, que usas hasta lo inimaginable para darme lecciones de vida, esas que hacen crecer y llegar cada vez más alto, te amo más que a mi vida, tú eres lo más importante en mí, más que cualquier cosa o persona, tú sabes que mi primera opción eres tú y si tengo que renunciar a algo o alguien por amor a Ti, no lo pienso dos veces. Te amo demasiado… eres el amor de mi vida…mi amado…Así como han comentado muchas personas que lo que escribo les bendice, espero que lo anterior no sea la excepción, mi deseo es, que lo que me ocurra pueda bendecir a otros y que puedan crecer… Muchas bendiciones.